AUGUSTO BARCIA TRELLES. UN PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA EN CAMPO CÁMARA
Resultaba curioso que, cuando pensaba en su añorada España, el primer lugar que le venía a la cabeza era el más insospechado. Aquel reducto de paz y tranquilidad que, a pesar de haber visitado en contadas ocasiones, le había marcado tan profundamente que era el sitio donde su mente acudía cuando necesitaba refugiarse en un lugar seguro. Habían sido visitas cortas dedicadas a practicar la caza, a dar largos paseos, a sestear al sonido de las chicharras, a leer al lado del fuego y a derramar la retina en interminables horizontes. Diario de Almería jueves 19 de febrero de 2020 Ni de su Vegadeo natal, ni del Madrid azaroso y prometedor de su época de estudiante, ni de la ciudad de Vera, ni del posterior Madrid caótico y asediado…, de lo primero que se acordaba era de Campo Cámara. Sentado en su modesta residencia de Buenos Aires, tomando mate (bebida tan amarga como su forzado exilio), se abstraía recordando aquellos parajes aromatizados de resina y madera r...